Home » Mercado » Un futuro de juguetes sin estereotipos
sexe-joguines

Un futuro de juguetes sin estereotipos

“Cuando tenía cinco años me gustaba jugar con autitos y las muñecas que me habían regalado eran un accesorio en mi cuarto. Cada tanto las sacaba para jugar pero me aburría al poco tiempo. Así que de chica fue complicado saber qué juguete era el mejor para mí”, recordó a La Prensa Alejandra Linares, que ya con 40 años y un hijo se planteó dejar cierta libertad a la hora de regalar juguetes.

Una situación similar le sucedió hace 30 años a Edgardo López que observaba a su hermana, cinco años más grande, como usaba una planchita de juguete. El, entonces pequeño, quiso que en su cumpleaños le regalaran también esa herramienta hogareña, lo que significó todo un dolor de cabeza para su madre porque sólo existían en color rosa. “No importó que me dijeran que no eran para chicos, yo quería la mía. Veía como mamá planchaba la ropa y como mi hermana también lo hacía con los vestidos de sus muñecas. Al final me regalaron una y recuerdo que estaba feliz”, explicó riéndose a La Prensa Edgardo que actualmente practica la abogacía.

Los juguetes ingresan en la vida de los chicos con una función de transmisión de una serie de pautas sociales y culturales. Su uso moldea las innumerables situaciones de juego, de consumo y de socialización que se entrelazan en torno de estos objetos tan recordados por sus dueños.

Pero la utilización de estos objetos no necesariamente tiene que responder a un género determinado. “Ningún juguete en sí mismo fue ideado para un sexo único, lo que hace que sean utilizados por niños o niñas son los roles y las tradiciones. Y si bien hay avances legislativos, en la vida cotidiana la publicidad mantiene dentro de valores y roles totalmente tradicionales que conservan la división sexual del trabajo”, dijo a La Prensa la psicóloga Lorena Rodríguez.

INDUSTRIA

Los cambios sociales en torno a los juguetes, a los roles de género y a la inclusión respecto a los juegos también tuvo su impacto en nuestro país. En marzo de este año, la empresa local Casita de Muñecas, socia de la Cámara Argentina de la Industria del juguetes (CAIJ), lanzó al mercado nacional un bebote llamado Oli que era el primer muñeco que tiene rasgos de bebé con Síndrome Down. “Desde hace varios años que venimos trabajando con el objetivo de diseñar juguetes que incluyan a todos los chicos, que los representen. Sin tanta división por género y que no resalten los estereotipos. Los fabricantes comenzaron a proponer varios cambios y a romper con barreras culturales muy arraigada”, explicó a La Prensa Matías Furio, presidente de la CAIJ.

Luego agregó que “los fabricantes piensan en un mercado unisex de juguetes porque hoy los chicos no se rigen por las mismas reglas o gustos que dominaban hace más de 10 años”.

Entre los cambios aplicados, en la industria también se tomó en cuenta al embalaje que contiene a los juguetes. “Dejamos de incluir la foto de una nena planchando o de un determinado color según el género ya que percibimos que hay cambios en la sociedad que se trasladaron también a los juguetes y sus roles. Mucho tienen que ver los padres y la visión que tienen sobre cómo eligen que jueguen sus hijos. También el aspecto cultural y la educación dentro de las familias”, enfatizó el titular de la CAIJ.

La Cámara, junto a distintos municipios y provincias, comenzaron a desarrollar políticas públicas que erradiquen los juguetes que fomentan estereotipos de género extremos y que impulsen a los que favorezcan la equidad. “Hace diez años que dejamos de fabricar juguetes bélicos. Pensamos que erradicando las armas de juguete se evitaría que los chicos se familiaricen con estos elementos”, destacó Furio.

Sin embargo, basta caminar por locales, kioscos, supermercados y bazares para descubrir que sigue existiendo la oferta de este tipo de objetos en el mercado local.

Consultado al respecto, Furio fue contundente al destacar que “son todos importados de China. Si ves algo así en la calle sabes que no lo fabrican en el país. Falta una Ley Nacional que apoye nuestra iniciativa”.

GENERACION

Sin duda, los juguetes crean significados entre las generaciones y dan identidad entre individuos de una misma época, simbolizan y encarnan un clima del momento.

No jugar con armas pero sí con videojuegos, sin disfrutar de las actividades al aire libre, son algunas de las características que compartirán los chicos actuales a diferencia de otras generaciones anteriores que centraban sus juegos en espacios abiertos.

También sus vivencias cotidianas impactan en cómo plasman en sus juegos la realidad. Padres más involucrados en los quehaceres; madres más tiempo fuera del hogar por trabajo; y familias disgregadas son algunas características que moldean las conductas y hábitos en los chicos. No es de extrañar que haya varones que quieran tirar del cochecito de un hermano o que pidan darles la mamadera replicando lo que ven en sus casas.

“El papel del hombre como cuidador está mucho más presente que en generaciones anteriores. Hoy vemos a padres solos llevando a sus hijos infantes al médico o mientras realizan sus tareas habituales. Creo que este cambio en que el hombre participa más en el cuidado de los chicos se refleja también en los juegos de los varones a corta edad. Así como también vemos a las niñas eligiendo actividades en torno a profesiones que antes se vinculaban más a los hombres como médicos, pilotos y astronautas”, enfatizó Lorena Rodríguez, especialista en psicología del desarrollo.

En países como Estados Unidos han establecido la necesidad de liberar de estereotipos a los juguetes respondiendo a la necesidad de generar mayor vocación por ciertas áreas con mucha oferta laboral pero pocos profesionales disponibles en el mercado. Y es que la composición de la fuerza laboral de un país y la solidez de la economía nacional en los años venideros también dependerán de cómo son insertados los niños en las nuevas habilidades requeridas en pocos años. Más ingenieros, matemáticos y programadores son sólo algunas de las profesiones que serán cruciales para el crecimiento de un país.

Un estudio determinó que los medios pueden fomentar una sociedad más equilibrada

Las publicidades enfatizan la división

Lauren Spinner, psicóloga del desarrollo de la Universidad de Kent en Inglaterra, es la autora principal de un estudio publicado a principios de este año, que observó el efecto en niños de entre 4 y 7 años al mostrarles imágenes de otros menores jugando con artefactos estereotipados y con otros que van en contra de esos modelos.

Spinner dirigió un experimento que incluyó a 82 niños británicos. A un grupo de menores se les mostró una fotografía de un niño jugando con un automóvil y una niña con un poni de juguete. Para el otro grupo, el escenario fue revertido. Las burbujas del discurso en las fotografías y una oración que el experimentador leyó insinuaron que los niños presentados jugaban con sus juguetes favoritos. Luego se les dio a los participantes del estudio un juego de juguetes para elegir, y se les preguntó quién pensaban que debería jugar con ellos. Se les preguntó quién de los niños fotografiados con los que les gustaría jugar y por qué, y si, y por qué razón, excluirían a ciertos niños de unirse.

FLEXIBLES

Los investigadores encontraron que los niños expuestos a fotografías de pares contra estereotipos eran más flexibles en sus actitudes sobre quién debería jugar con qué juguete. También eligieron más fácilmente a un compañero de juegos del género opuesto a ellos mismos. En el escenario estereotípico, los chicos, por ejemplo, evitaban a las chicas. Sin embargo, en la condición contraria al estereotipo, su actitud se suavizó hacia ellos.

La especialista sostuvo que los medios estereotipados de género tienen un impacto en las actitudes de los niños, y cree que los medios en particular tienen el potencial de fomentar una sociedad más equilibrada.

En tanto, en el informe se insiste que si los cientos de estímulos y mensajes que reciben diariamente fueran contrarios a los modelos estereotipados que dicta la sociedad, los niños se volverían mucho más abiertos a disfrutar de una amplia variedad de juguetes, sin estar condicionados por su género.

Por otra parte, entre los factores más señalados por seguir con los estereotipos en los juguetes se señaló a las publicidades. A los padres que buscan romper con los clásicos regalos según el sexo se les complica cuando sus hijos ven alguna publicación de chicos con juguetes porque los menores quieren repetir esa experiencia lúdica.

El intercambio de roles es otro punto discutido en el mundo

Princesas y superhéroes sin género

Las niñas también quieren ser superhéroes y los niños quieren ser princesas. Aunque se ha avanzado mucho en cuanto a la aceptación de los juguetes sin estereotipos también el intercambio de roles es otro punto discutido en el mundo. Cada vez son más los disfraces para bebés y niños sin género.

Sin duda alguna de las actividades que más disfrutan los niños es disfrazarse. Y es que gracias a estos atuendos pueden llegar a ser ese personaje que tanto admiran dando rienda suelta a su imaginación con solo ponerse un traje.

Pero cuando es el hijo de una figura pública la que usa un disfraz sin género, la polémica se desata en las redes. La actriz Charlize Theron tuvo que enfrentar fuertes críticas desde las redes sociales cuando fue captada caminando por la calle con su hijo Jackson, de 5 años, luciendo un vestido blanco a rayas y una peluca rubia platino como la del personaje de Elsa de Frozen de Disney.

También Megan Fox vivió una situación similar cuando compartió en su perfil de Instagram una serie de fotos polaroids de su familia. En una de ellas se ve a su hijo Noah con un vestido de la princesa Elsa.

Otro famoso que compartía una imagen de su hijo vestido de Harley Quinn era Liev Schreiber. El ex marido de Naomi Watts fue al ComicCon con su hijo Samuel Kai disfrazado del personaje femenino de la película Escuadrón suicida e incluía el clásico bate que se ve en la película.

ARMAS

Si hoy resulta polémico ver un niño con un arma por sus connotaciones violentas ni hablar si ese menor fuera de la realeza. Hace pocos días la familia real de Reino Unido quedó envuelta en una polémica tras una foto viral que dio la vuelta al mundo. Los fotógrafos captaron al príncipe George, de cuatro años, jugando con un arma de plástico y apuntándole a un grupo de nenes. El primogénito de los duques de Cambridge provocó un gran debate en las redes sociales, ya que los usuarios cuestionaron que no era apropiado para su edad.

 

Fuente: La Prensa

para compartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Compruebe también

ahora3_fb

Continúa el Ahora 3 y Ahora 6 para la compra de juguetes

En el día de la fecha, ha sido publicada en el Boletín Oficial la prórroga …