Home » Asesoramiento » Instagram ¿La nueva vidriera?
Instagram_Icon

Instagram ¿La nueva vidriera?

Pese a que no está pensada como una herramienta comercial, la red social se está posicionando como “el” lugar para que los microemprendedores se den a conocer, en la Argentina.

Por WALTER DUER, sección de MARKETING de la Revista Clarín PyMEs

No fue concebida para vender, ni siquiera tiene una función para completar esa operación. Tampoco está integrada con medios de pago, ni con mecanismos de envío. A pesar de sus restricciones, Instagram se va posicionando como un lugar donde los emprendedores quieren estar: según datos de la propia compañía, tiene 1.000 millones de usuarios activos, a diario hay unas 500 millones de personas que ingresan en la red social y unas 400 millones que producen stories, esos videos cortos que se esfuman a 24 horas de su publicación. 

“Tiene componentes sensacionales para llevar ofertas al consumidor: es visual, por lo que se puede generar un gran valor agregado a la hora de mostrar los artículos, y una enorme cantidad de influencers que cuentan qué probaron, qué les funcionó o de qué manera utilizan un determinado producto”, enumera Luis Paolini, docente de la licenciatura en Administración y Sistemas del ITBA. “Otra característica, tal vez la más relevante, es que minimiza intermediarios: el emprendedor que recién se lanzaba tenía que realizar una inversión enorme, por ejemplo, si quería ganar visibilidad en su supermercado: hoy, con el poder de redes como Instagram, puede exhibir lo que hace sin salir de su casa”, concluye.

Melissa Amorim, directora de comunicaciones de Instagram para Latinoamérica, dice que los emprendedores pueden aprovechar una plataforma donde las fotos y videos son el idioma nativo para llegar a sus clientes con un mensaje relevante, “en un espacio en el que ya están receptivos para descubrir cosas nuevas”. Los perfiles de negocios, la mayoría pyme según la propia Amorim, ya son 25 millones. “El 80% de nuestra comunidad global sigue un negocio”. 

Por lo pronto, se están viendo algunos avances que le están dando a Instagram un tinte más comercial. Este año, por ejemplo, la red lanzó “Comprar en el país”, una función que le permite a los emprendedores etiquetar sus productos en sus publicaciones orgánicas. “Abre el espacio para que más personas y negocios transformen la plataforma en un destino de comercio”, dice Amorim. 

Otra facilidad es la función “perfil de empresa”, que permite al emprendedor acceder a métricas que muestran cómo la comunidad interactúa con su negocio en sus publicaciones y stories. 

La premisa de Instagram es que sus usuarios encuentren nuevas maneras de mostrarse o darse a conocer. Para los emprendedores representa una atractiva vidriera 2.0. 

MINI ANIMA Los hijos como inspiración

Leandro Martínez Corsaro y Paula Mastaglio, pareja hace diez años, fundaron en Mar del Plata Mini Anima, una línea de calzado infantil no caminante diseñados en cuero sintético. Sin locales ni showroom, inicia su negocio en mayo de 2017 con una tienda online y una página de Facebook. El emprendimiento surgió de las ideas que surgen cuando los hijos vienen al mundo, junto con esas situaciones que terminan dando el impulso inicial. 

“Hace dos años y medio nació Lola y Paula, que diseñaba y fabricaba indumentaria para mujer, detectó que faltaban propuestas de productos con diseños distintos a los tradicionales de bebes”, cuenta Martínez Corsaro, que había sido despedido de una multinacional ese mismo año. Con el tiempo, al calzado para bebés fueron agregando todo tipo de accesorios y hoy venden unas 6.000 unidades por mes, afirma. 

Al principio todo pasaba por Facebook, donde tienen más de 180.000 seguidores, pero de a poco Instagram comenzó a ganar espacio. “En Facebook bajaron las interacciones y consultas, mientras que Instagram está más activo, se vive el minuto a minuto de las empresas y de las personas”, indica Martínez Corsaro. Su apuesta, aclara, es por las dos redes. “Nuestra estrategia es 100% digital, no hacemos ningún otro tipo de pauta. Instagram es fácil de usar y gratuito: cualquier puede mostrar allí lo que hace y, a diferencia de Facebook, te permite alcanzar una buena base de seguidores e interacciones sin pagar publicidad, dice Martínez Corsaro. “Es una vidriera que sirve para direccionar tráfico a la tienda y cerrar negocios”. 

Con 60.000 seguidores en Instagram, Martínez Corsaro dice que mantienen una presencia real activa. “Generamos posteos cargados de contenido y nos ocupamos de responder rápidamente todas las consultas”, detalla. También apuestan a la velocidad de envío y la interacción. 

“Las redes sociales nos permiten un trato directo con el cliente, analizar el impacto y ofrecer una atención personalizada”, aporta. 

100% DIGITALES Paula Mastagllo y Leandro Martínez Corsaro usan Internet, Instagram, Facebook y WhatsApp para la difusión y venta. 

ENORDEN Diseño para la industrial casa

Todo comenzó con el diseño de una caja innovadora para guardar zapatos.

“La idea nació en 2007, en ese momento con Emilio Labal teníamos muchas ganas de tener algo propio, de emprendér, y comenzamos a trabajar en esta idea de caja 2.0″, cuenta Agustina Tavella, licenciada en administración de empresas y cofundadora de “EnOrden”. Luego de varios prototipos llegaron a un producto que registraron en el INPI (Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual) y comenzaron con la venta online. La propuesta de la marca es que la gente pueda cuidar sus cosas y ahorrar tiempo. 

“Trabajamos para que nadie más en su casa pierda tiempo buscando un par de zapatos ni deje de usar una cartera porque no la tiene a la vista o se le arruinen los platos en la alacena por tenerlos encimados”, enumera Tavella. 

EnOrden, donde trabajan tres personas, acumula más de 23.000 seguidores en Instagram. “Es clave crear una estrategia de comunicación, un mensaje sostenido y consistente, planificar el contenido y mantener un hilo conductor”, asegura Tavella. “Lo más importante es mostrar la marca como realmente es”. 

Respecto de si solo se trata de un espacio para mostrarse o si comenzó a jugar algún rol a la hora de cerrar las operaciones, Tavella concluye que “cada vez son más los clientes que compran directamente vía Instagram, intentando incluso saltearse el sitio web o los marketplaces de intermediario, ya que el cliente valora la inmediatez y esa relación directa y personalizada que se puede alcanzar por esta vía”. 

En 2007, Facebook era terreno virgen en la Argentina e Instagram no existía. La aparición de las redes sociales, dice Tavella, representó para ellos la transformación del negocio, les permitió llegar a todas partes y, sobre todo, les abrió más escala en el volumen de ventas. “Es un boca a boca con un alcance prácticamente infinito y nos permitió interactuar con los usuarios a gran escala”, cuenta. 

AGUSTINA TAVELLA ‘Cada vez más clientes compran directamente por Instagram, incluso prefieren saltearse el sitio Web 0 los marketplaces*. 

MAMÁ EMPRENDE Talleres con comunidad propia 

Hasta 2017, Alejandra Leguizamón diseñaba y producía objetos hechos a mano y, dice, vendió su emprendimiento para lanzar Mamá Emprende, talleres de capacitación, presenciales o a distancia, dirigidos a madres que quieren iniciar su propio emprendimiento. 

“Mi inversión inicial fue muy baja: logo y web y mucha convicción de que lo que estaba ofreciendo iba a ayudar a muchas emprendedoras a fortalecer su negocio, o simplemente animarse a dar el salto. En marzo dictó el primer taller presencial con cupo para quince mujeres. Hoy, en ese tipo de actividades reúne unas 100 personas”, afirma. Cuenta que a través de Instagram generó una red asociada a la actividad. 

“Lo que se genera en Instagram es increíble, es una verdadera comunidad”, dice Leguizamón, que considera esta red social clave para su negocio y en la que se acerca a los 50.000 seguidores. “Me permitió darme a conocer y que la gente se sienta parte de este proyecto”, dice. 

Hoy hay seis personas trabajando de manera freelance en Mamá Emprende, además de su propia fundadora, y la empresa factura unos 860.000 pesos anuales. “Todos los meses hay talleres con diferentes temáticas, para los que convoco a expertos de cada área”, señala Leguizamón. 

“Instagram me permite estar todos los días en la cabeza del potencial cliente”, afirma. “El foco en esta red no está en vender, sino en generar comunidad, sabiendo que las ventas vienen en consecuencia: una empresa que lo único que postea son productos y precios está muy lejos de crear una comunidad real y con interacción”, concluye. 

MOTIVACION Mamá Emprende tiene 50.000 seguidores. 

“El foco de esta red no es vender sino generar comunidad’, dice Alejandra Leguizamón. 

SOLO PARA MI 

Desde Instagram, aun antes del furor Marina Maiztegui se recibió como licenciada en publicidad y trabajó haciendo vestuario para comerciales.

Luego se fue a vivir a México y, de regreso en Buenos Aires, completó la carrera de diseñadora de interiores. 

“En ese momento me di cuenta de que lo que más me gustaba era diseñar y producir objetos de decoración”, relata. En ese preciso instante nació Sólo para Mi. Corría 2009 y el objetivo fue diseñar y producir cosas lindas para la casa, como manteles, repasadores, pesitas y servilleteros, entre otros objetos. 

Al año siguiente inició la etapa virtual, con la apertura del blog. “Así comenzó una increíble historia de conocer gente y crear una comunidad espectacular que se terminó de consolidarla través de Instagram jugando a #colorsoloparami”, recuerda. 

Hoy ronda los 110.000 seguidores. 

Es lógico: participa de la red social desde antes de que fuera un furor y siempre diseñó juegos y estrategias para mantener vivo el interés de cada persona que visitara su página. 

En el desarrollo de su negocio, Instagram jugó un rol fundamental: no solo le permitió comercializar sus productos, su trabajo de styling y sus clases, sino que le abrió las puertas para otras actividades. “Cuando comencé a subir mis fotos, me empezaron a llamar de revista para que realizara estilismo en producciones”, asegura. “Cada vez que me encontraba con alguien me preguntaba cómo hacía para sacar las fotos con el celular, editarlas y cuál era la estrategia de redes. Entonces surgió la posibilidad de dar capacitaciones, actividad que desarrollo junto a Rosario Lanusse”, agrega. 

La colaboración es fundamental para Maiztegui. Además de Lanusse y de las dos personas que colaboran en Solo para Mí, trabaja con distintas socias según el proyecto: ofrece clases de “festejar en casa” en conjunto con Lucía Mallea, brinda workshops en tándem con Jessica Lekerman, diseña posatortas y espejos con la tienda CorazonXSur y la línea de platos con MundoCacharro. “Instagram es el vehículo para que cada vez más gente vea lo que yo hago”, resume. 

FUENTE: Revista Clarín – Pymes – Nota – Información General – Pág. 45

para compartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Compruebe también

100

Emprendedores de “100% Nuestro” en la Feria del Juguete

En articulación con el Ministerio de Salud y Desarrollo de la Nación, la Cámara Argentina de la …