Home » Emprendedores » Construyen juguetes didácticos con las maderas que otros desechan
cBT1ET95u_720x0__1

Construyen juguetes didácticos con las maderas que otros desechan

Reciclar es una de las decisiones más sabias que se pueden tomar para cuidar el medio ambiente. Y si además esos materiales son usados para crear cosas divertidas, mejor aún.

Eso es lo que hacen Valeria Ovejero y Enzo Rosales, ambos de 35 años. La pareja vive en una zona de fábricas donde desechan madera, y ellos aprovechan esos restos para crear juguetes.

“Los recortes que tiraban se los llevaba un camión o los vecinos los usaban para prender el fuego del asado. Así que nos pusimos de acuerdo y quisimos utilizar ese desperdicio para inventar algo”, explica Valeria, docente de Nivel Inicial.

Los vecinos de San Fernando utilizan estos juguetes para la pedagogía como material didáctico. Esto le da la posibilidad a los chicos de crear su propio arte.

“Los objetos invitan a imaginar. Permiten realizar una actividad descontracturada para que ellos inventen situaciones y cuentos. Algunos muñecos sólo vienen con los ojos, para que los nenes completen la cara como quieran. Dibujarle una linda sonrisa es una posibilidad, pero también pueden hacerlo triste o enojado”, sostiene Enzo, quien se encarga del tratado de la madera y el armado de los juguetes

La pareja además hace donaciones a escuelas del Delta y del interior del país con necesidades.

Cuando comenzaron con el proyecto, utilizaban su casa para todo el proceso. Pero luego tuvieron que expandirse para una mejor producción.

“Primero ambientamos una de las habitaciones de nuestro hogar para que él trabaje la madera, pero era tanto material que tuvimos que cambiar de lugar. Así fue como le tomamos el quincho a mi suegro”, bromea la maestra.

Y agrega: “Escuchamos propuestas de las madres del colegio para innovar en nuestro juguetes. Una vez que está terminada la estructura, me encargo de pintarla y le agrego detalles. Nuestro hijo Felipe, de ocho años, nos ayuda mucho en esto. Trabajar con la familia es lo más lindo de esta actividad”.

El constructor recorre todas las fábricas de la zona para juntar la madera que utilizará más tarde. “Salgo a caminar y recojo los materiales. Al principio era una aprendiz, no sabía cómo usar las máquinas de carpintería, pero de a poco se aprende. Todos los recortes son diferentes y algunos no sirven, por eso hay que armarse de paciencia para encontrar los indicados”, afirma.

La pareja utiliza también elementos con crochet, mimbre o tela que consiguen gracias a los emprendedores sanfernandinos. “La gente que tiene mucha pasión con ayudar nos dona diferentes materiales. Una vecina hace telas estampadas que utilizamos para las bolsas que envuelven los juguetes. Otra chica trabaja con lana y nos ayuda con los detalles”, cuenta la pintora.

 

Fuente: Clarín

para compartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Compruebe también

oym

OyM, un juego inclusivo para niños con discapacidad visual

Como parte de un proyecto de trabajo final, en 2014 dos diseñadoras industriales, Carolina Castagna …